La lluvia intensifica los puntos débiles de cualquier edificio (oficinas, naves, locales o comunidades): filtraciones, atascos en drenajes, condensación y fallos eléctricos por humedad. Por eso, un mantenimiento preventivo específico antes y durante la temporada de lluvias reduce averías, paradas de actividad y reparaciones costosas.
Además, conviene seguir avisos oficiales y planificar revisiones tras episodios de lluvia intensa. Puedes consultar los avisos en AEMET y el plan Meteoalerta.
Checklist de mantenimiento para temporada de lluvias (paso a paso)
1) Cubiertas y tejados (prioridad máxima)
Revisa tejas, láminas impermeabilizantes, juntas y remates (lucernarios, chimeneas, petos).
Identifica fisuras, zonas blandas o levantamientos (especialmente en cubiertas planas).
Verifica que el agua no se embalsa y que los sumideros drenan bien.
Si tu edificio está sujeto al CTE, la protección frente a la humedad se recoge en el DB HS (Salubridad). Referencia útil: Documento Básico Salubridad.
2) Canalones, bajantes y sumideros (lo que más falla con lluvia)
Limpia hojas y sedimentos (canalón “tapado” = agua entrando por fachada).
Comprueba pendiente, uniones, abrazaderas y fugas.
Haz una prueba simple: verter agua y confirmar drenaje rápido sin rebosar.
3) Fachadas, ventanas y puertas (sellado = prevención)
Sustituye siliconas cuarteadas y burletes dañados.
Repara fisuras y puntos de entrada por capilaridad.
Revisa vierteaguas y goterones para evitar que el agua “corra” hacia el interior.
4) Zonas bajas (sótanos, garajes, patios y rampas)
Asegura rejillas limpias y desagües sin obstrucción.
Si hay bomba de achique: prueba funcionamiento y mantenimiento.
Corrige pendientes o barreras para evitar entrada de agua en accesos.
5) Electricidad y humedad (cero improvisación)
La combinación de humedad + electricidad eleva el riesgo. En temporada de lluvias:
Comprueba cuadros eléctricos, envolventes y canalizaciones (sin entradas de agua).
Revisa puntos exteriores (luminarias, cajas, tomas) y su protección.
Si hay filtración cerca de instalación eléctrica, prioriza revisión técnica.
Recursos de referencia en prevención de riesgo eléctrico:
INSST – Riesgo Eléctrico (recursos y normativa)
Guía técnica INSST para evaluación y prevención de riesgo eléctrico (PDF)
6) Climatización y ventilación (menos condensación, menos moho)
Limpia y sustituye filtros, revisa bandejas y drenajes de equipos.
Mejora la ventilación en zonas con condensación (almacenes, baños, cuartos técnicos).
Controla olores a humedad: suelen indicar condensación sostenida o filtración.
7) Almacenes y protección de materiales
Eleva mercancía del suelo (palets/estanterías) y separa de muros exteriores.
Prepara kit básico: plásticos, cubetas, absorbente, señalización y cinta.
Define un “punto de control” para revisar tras cada lluvia fuerte.
Plan rápido (para aplicar sin complicarte)
Antes de la temporada (1–2 semanas):
Limpieza drenajes + revisión de cubierta + sellados críticos.
Durante la temporada (cada episodio fuerte):
Inspección rápida de: cubierta, sumideros, zonas bajas y puntos de humedad.
Después:
Registro de incidencias + corrección definitiva del origen (no solo “tapar la mancha”).
¿Cada cuánto revisar canalones y sumideros en época de lluvias?
Lo ideal es antes de empezar la temporada y luego tras lluvias intensas o si hay árboles cerca (más hojas y sedimentos).
¿Qué señales indican filtración y no solo condensación?
Manchas que crecen con lluvia, goteos puntuales, pintura abombada o humedad localizada en encuentros de cubierta/ventana.
¿Qué es lo más urgente si aparece agua cerca de un cuadro eléctrico?
Actuar con máxima precaución y solicitar revisión técnica: la prevención del riesgo eléctrico es prioritaria.
La temporada de lluvias es el momento perfecto para reforzar el mantenimiento preventivo y adelantarte a los imprevistos: revisar cubiertas, limpiar canalones y bajantes, asegurar sellados y vigilar la humedad puede marcar la diferencia entre una simple revisión y una reparación costosa. Con un plan básico, inspecciones tras episodios de lluvia intensa y un registro de incidencias, tus instalaciones se mantendrán seguras, operativas y en buen estado durante todo el año.
